Y llegamos a la última parte del embarazo. La gente dice que es la mas complicada, porque pierdes mucha movilidad, porque estás incómoda, porque te duele la espalda, en fin, que es mas difícil poder hacer una vida normal. Y la verdad es que es cierto, lo único bueno es que a mi todas estas cosas me dieron muy, muy al final asi que durante bastantes semanas disfruté mucho también este período.
Vinieron varios pintores a ver la casa, uno de ellos se accidentó, otro no podía pintar en el momento en que yo lo necesitaba, en fin, me empecé a agobiar mucho, pensando que no iba a poder pintar la casa y no iba a estar bien cuando tu llegaras, pero finalmente no fue así, conseguí a un señor que se llama Carlos y que si hija estaba también embarazada, que vino a la casa y la pintó y la dejó perfecta.
Ahora era el momento de cambiar la decoración, así que había que sacar de la casa todo lo que no se necesitaba y dejar entrar las cosas nuevas, esas que traías tú, porque si no se deja ir lo viejo, nunca entrará lo nuevo.
Tengo que decirte que somos unas afortunadas, desde el primer día, tenías ya mil cosas, unas te las hizo la abuela, otras te las fueron regalando, otras te las hizo la tía Chus, en fin, que por lo menos de principio, poca cosa tuve que comprarte, y no sólo no te faltó nada, sino que de varias cosas tenías hasta repetidas!!. Seguro que ya llegará el día en que tenga que comprar más cosas, porque las irás necesitando.
Durante este trimestre, desafortunadamente también me enfermé una vez, imaginate que me salió un grano que se llama forúnculo, en la nariz. El grano era por dentro, y fue tremendamente doloroso, para estos granos normalmente los médicos recetan antibióticos, pero en este caso, y porque tu estabas conmigo, no pudo ser, así que fue un pelín mas complicado que de otra forma, pero finalmente todo mejoró, ya te enseñaré fotos de como tuve la nariz, esas las tengo escondidas, porque no quiero que las vean mas personas.
También estuve mirando opciones de biberones, y compré unos por internet, no sabes la felicidad que me dió cuando llegaron, ya estaba también con nosotras la forma de alimentarte, así que las cosas avanzaban perfectamente.
El resto del tiempo, como estabas grande, ya fue un poco mas incómodo, pero de todas formas tu me hiciste la vida bastante fácil. Me dolía mucho un hueso que se llama el pubis, en ese hueso tu debías estar apoyada, así que cuando estaba mucho tiempo de pie, o sentada, me empezaba a doler. Por otra parte me empezaron a dar dolores de espalda, pero es normal, porque el centro de gravedad se mueve, y los músculos de la espalda tienen que cargar mas peso del que cargan normalmente. Asi que estuve yendo a que me hicieran masajes, y me compré una pelota de pilates, es una pelota muy grande, que seguramente tu jugarás con ella cuando ya camines.
En este momento también empecé a hacer los cursos de preparación al parto. Estos son unos cursos en los que le van contando a los papis que es lo que va a pasar tanto en el día del parto, como después en los primeros días. Fueron unos cursos muy interesantes, hacíamos ejercicios para que el día del parto todo fuera mas fácil, y me contaban cosas que hacer cuando tu nacieras, como algunos ejercicios por si te dolía la tripa, como hacer para darte el pecho, como acomodarte para dormir. etc.
El día 12 de junio, llegó tu abuelo. El venía a acompañarme en el final del embarazo, a ayudarme a terminar de dejar lista la casa, y a estar con nosotras apenas tu nacieras. Estuvo unos días con tu primo Antonio, acomodando la casa. La verdad es que los primeros días, yo pensé que me moría, todo estaba muy desordenado, cada vez que llegaba de la oficina lo veía todo peor, y creí que nunca íbamos a terminar con esto. Pero mas rápido de lo que yo me imaginé, ya me tenían todo listo, y la casa quedó perfecta, como yo quería, así que ya estaba todo listo para cuando tu quisieras nacer.
Ya por esos días, en la noche me levantaba 2 o 3 veces, porque no podía aguantar las ganas de hacer pis, así que si quería dormir un poco, desde casi las 6pm no tomaba líquidos, porque de lo contrario, me despertaría 6 o 7 veces. Es que con el embarazo, la vejiga aguanta mucho menos. Yo creo que uno se despierta ya varias veces, porque la naturaleza quiere que la mami ya vaya acostumbrando el cuerpo a dormir poco, porque cuando nacen los bebés ya no se vuelve a dormir como antes.Faltando unas semanitas para que nacieras, también vino tu padrino Jairo, él vino de paso porque iba a Noruega ya que se casó allá, así que estuvo aquí, te trajo muchísimos regalitos, tanto de él, como de mis amigos de Colombia que te adoran aún sin conocerte, y que te están esperando con muchísimas ganas, dicen que eres una bendición (y es porque lo eres).
Bueno pues ya se acercaba la hora, durante mucho tiempo, mucha gente me estuvo dando ropita para ti, así que empecé a lavarlo y a plancharlo todo, para que estuviera listo para ese momento. Hacia la semana 36, cuando ya la casa estaba lista, me puse a hacer la maleta que tenía que llevar a la clínica para cuando tu nacieras. para cada día llevaba la ropita, y la empaqué en bolsas marcadas, para que fuera mas fácil identificar todo, y que cualquier persona me pudiera ayudar. También llevé ropa para 5 días, por si era una cesárea. Yo siempre quise que fuera parto normal, pero siempre existe la posibilidad de que en cualquier momento algo determine que sea una cesárea, y tenía que estar preparada.
Hay un dicho que reza "cada niño viene con un pan debajo del brazo" y yo te puedo decir a ti, que tu no traes un pan hija, tu traes mucho mas que eso. No has nacido y ya tienes un armario gigante lleno de ropa, zapatos, abrigos. Una habitación de ensueño, un batallón de gente dispuesta a ayudarnos. Somos unas afortunadas, no solo por tenernos la una a la otra, sino por todos los angelitos que nos rodean.
Quiero hija que siempre lo tengas presente, eres una afortunada, aún sin nacer mucha gente te ama, y mucha gente ha estado pendiente de ti, de tu bienestar, de tu comodidad, y de que tu mami esté muy bien, para que así tú también lo estés.
Te amo suertuda
Mamá
